Ventana a la traducción: la traducción militante

Sexta entrega de nuestra Ventana

«Los espacios de militancia que establece el translatutire [querer traducir] se relacionan con diferentes modos de disenso frente a la globalización y el neoliberalismo. […] En muchísimos casos la apropiación discursiva del texto fuente [fue] un medio para lograr determinados fines: lo esencial, aquello que venía dado por el querer-traducir, era la posibilidad de multiplicar lectores y difundir ideas, saberes, creencias, estéticas.

[…] Andrés Bello tradujo a Victor Hugo procediendo a la aclimatación topográfica, nos dice Pagni, para aproximar a Olimpio, el personaje poético de Hugo, a los héroes de la independencia hispanoamericana. […] Y, desde luego, está la traducción precursora de los derechos del hombre y del ciudadano realizada en 1794 por el colombiano Antonio Nariño, estudiado por Danielle Zaslavsky.

[El] segundo espacio de militancia que abre el translatutire […] presupone la no delegación de las acciones que conducen a un cambio social. En los últimos veinte años han aparecido movimientos que afirman la posibilidad de emancipar la actividad humana del trabajo alienado, abriendo grietas donde poder hacer de otra manera, hacer algo que nos parezca útil, necesario y que merezca la pena, una actividad no subordinada a la lógica del beneficio. Esas grietas —el término es del sociólogo John Holloway—  pueden ser espaciales (lugares donde se generan otras relaciones sociales), temporales (“aquí en este evento, mientras estemos juntos, vamos a hacer las cosas de otra manera, vamos a abrir ventanas hacia otro mundo”) o relacionadas con actividades o recursos particulares (cooperativas, por ejemplo, o actividades no regidas por una lógica mercantil con respecto al agua, al software, a la educación, y agrego: a la traducción).

[…] El deseo y la militancia, entonces, aparecen como espacios distinguibles de manifestación del querer-traducir. Señal de que la traducción tiene una dimensión real además de la simbólica; entre ambas dimensiones hay vínculos, diálogos. En todo caso, pensar la traducción, pensar la experiencia de la traducción y el querer-traducir, contribuye a entender las prácticas traductoras del pasado y a reflexionar con más elementos sobre las que se producen en el actual contexto global.»1

1. Extractos del capítulo «Translaturire: espacios del deseo y de la militancia en traducción» de Página impar, de Patricia Willson, publicado en 2019 por EThos Traductora.

Foto: Porto Alegre. Todos contra Davos. DW.

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